martes 5 de octubre de 2010

Misa en versión original

Encima de una loma, en algún lugar entre Jerusalén, Siria y el Kurdistán iraquí. Con cientos de personas congregadas a sus pies, un hombre, que viste una humilde túnica, predica la palabra de Dios para todo aquel que quiera escuchar. Y lo hace en la lengua que le enseñaron sus padres. El arameo. Jesús Cristo hablaba en arameo, era su lengua madre y en ella el Hijo de Dios comenzó a revelar las enseñanzas del Padre.
Las palabras suenan menos vacías cuando se escuchan en el idioma en el que fueron entonadas por primera vez. Esta era la lengua en el que Jesús se dirigía a los suyos y en la que oraba cuando fue detenido en el Huerto de los Olivos. Un idioma que se conserva intacto en la zona norte de Iraq y que este pasado fin de semana estuvo de fiesta en Marbella. En la parroquia del Carmen se pudo escuchar la palabra de Dios tal y como la pronunció su Hijo. En arameo.
Momentos místicos en una homilía celebrada bajo la techadumbre de madera de una capilla modernista coronada por un Sagrado Corazón de Jesús y franqueada a la derecha por la Virgen del Carmen, patrona de los marineros.
Monseñor Shlemon Warduni, obispo auxiliar de Bagdad, se dirigió a todos los fieles congredados allí, con más cariño que respeto, en la lengua de Cristo. Con un sermón en italino, para los no arameoparlantes, con una eucaristía celebrada bajo el rito Caldeo y con una cena posterior en la que bendijo a todo aquel que se acercó a saludarle, el obispo iraquí pasó por España para visitar a una de las comunidades arameas que habitan nuestro país, muchos de ellos desplazados por Sadam Hussein antes de la primera Guerra del Golfo.
Warduni habló del Sínodo de Oriente Medio que ha convocado el Papa, Benedicto XVI, y al que va a asistir con la esperanza de que este se convierta en un llamamiento a la unidad cristiana: "para que la religión de Jesús no desaparezca del lugar donde nació el Redentor". Petición que no es la primera vez que se produce por parte de este obispo. Durante la guerra de Iraq reclamó a toda la Cristiandad apoyo para los cristianos caldeos que estaban sufriendo el conflicto. 
Shlemon Warduni habló en Marbella de esta necesidad de unión entre la Cristiandad. "El diálogo entre cristianos y entre diferentes confesiones es lo que hace aumentar la fuerza del Cristianismo", aseguró el obispo caldeo.
Para este líder eclesiástico lo más urgente es recuperar la posición que el Cristianismo ocupó antaño en Oriente Medio y, según el obispo, esto se consigue mediante "el testimonio de Cristo". Y qué mejor manera de empezar la búsqueda que hallando un rito en la lengua en la que Jesús propagó sus enseñanzas, qué mejor forma de acercarse a Dios que en la lengua en la que hablaba con su Hijo.

1 Opina:

  1. El problema es que "el Testimonio de Cristo" no lo lleva su iglesia al pie de la letra, es más, cada vez se apartan más de ese testimonio ...

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